Hola a todos queridos tributos. Hoy estoy aqui para explicaros como tener unas uñas realmente ardientes.
-Plástico transparente
1)Pintar las uñas de ambas manos de color negro
Materiales
-Plástico transparente
-Pinta uñas de pincel fino (colores: blanco, amarillo, naranja y rojo)
-Pinta uñas normal (Colores: negro y transparente)
-Tijeras
Pasos
1)Pintar las uñas de ambas manos de color negro
2)Coger el plástico transparente
3)Pintar una llama en el plástico para después colocarla en la uña (el tamaño de la llama debe de ser pequeño)
4)Pintar la llama de color amarillo, naranja y rojo de interior a exterior
5)Recortar la llama
6)Colocar la llama en la uña
7)Pasar por toda la uña el pinta uñas transparente para fijar la llama
Para facilitaros las cosas he decidido poneros una imagen de los pasos. Ahí va:
Un beso enorme y felices juegos del hambre.
CrisMellark
¡Sam Claflin se ha casado este fin de semana (27-28 de Julio) con su prometida Laura Haddock!
El evento fué totalmente privado para respetar la intimidad de ambos. Aqui os dejamos algunas fotos de ellos dos:
¡Felicidades tortolitos! Os deseamos toda la felicidad del mundo.
Besos tributos y gracias por todo
VirutasDeFresa y CrisMellark
El evento fué totalmente privado para respetar la intimidad de ambos. Aqui os dejamos algunas fotos de ellos dos:
¡Felicidades tortolitos! Os deseamos toda la felicidad del mundo.
Besos tributos y gracias por todo
VirutasDeFresa y CrisMellark
Unos gritos me despertaron. Venían de la plaza. Contemple el panorama por la ventana. Había montones de niños sin saber a donde ir, hombres desesperados y varios agentes de la paz intentando poner orden. Era un día fresco, ya no hacía el Sol de los días de verano. Se acercaba el invierno, una mala época para los pobres. Eran las 6 de la mañana y mis hermanos seguían durmiendo. En media hora empezaba mi turno en la fábrica. Después de todo lo sucedido había decidido hacer horas extra, ya que necesitaba sacar a mi familia adelante. Fui a la cocina, comí un pedacito de pan y le preparé el desayuno a mis hermanos: Media hogaza de pan. No era mucho, pero era todo lo que teníamos. Después me puse el uniforme de la fábrica y le deje una nota a Sof:
- Sof pequeña, cuando te despiertes preparaos para ir al colegio
Se que te despertarás a tiempo a causa del barullo que hay en la
calle.
Por favor, ayuda a tu hermano.
El desayuno está en la mesa
Stef
La verdad es que yo estaba muy preocupada. Era la primera vez que mis hermanos se quedaban solos en casa. Pero la verdad es que confío en Sof, porque sé que ella va a hacer todo lo posible para ayudarme
(Este capitulo aun es provisional, por lo que si quereis darme cualquier consejo comentad. Muchas gracias)
Con todo lo sucedido no podía dormir. Todos los recuerdos malos me vinieron a la cabeza: Papá, Shirley, mamá. Todo esto que esta pasando me recordaba sobre todo a Shirley. Me acuerdo de esa vez en la que estaba en en los campos de trabajo recolectando con ella. Aun era pequeña, devió de ser hace 3 años. Estabamos recogiendo el cultivo primaveral: Abundantes tomates, judías, zanahorias y patatas se encontraban en el campo. Shirley era muy pobre y tenía que mantener a toda su familia, ya que su madre estaba enferma y su padre había muerto junto el mío. Una trágica historia. Lo cierto es que ella no podía con todo. Y ese día se vió en la necesidad de coger una patata sin que nadie la viera. Solo una. Una simple, redonda, pequeña y peluda patata. A la salída nos encontramos con Clark, el agente de la paz encargado de los campos. Y allí, en ese mismo instante, delante de mí, agarró a Shirley y le pegó un tiro sin que yo pudiera hacer nada. Ví como su cadáver caía al suelo sin vida. Shirley era mi mejor amiga. Y la acababa de perder. En ese instante millones de lágrimas caían por mi mejilla. Vi como la mataban a mi mejor amiga sin que pudiera hacer nada. Y ahora acaba de suceder lo mismo. He visto como se llebaban a mi madre sin que pudiera hacer nada. Un mar de sentimientos recorria mi cuerpo, pero todo se resumian a uno: Odio al Capitolio. Por llebarse a papá, por matar a Shirley, por llebarse a mamá, por hacernos esto. Lo cierto es que no se como salir adelante, pero no pienso permitir que el capitolio consiga que nos muramos de hambre. No, yo no me rindo. Sacaré a esta familia adelante, como sea. Lo conseguiré.
-Stef, no puedo dormir, me encuento mal- Me decía mi hermano pequeño, Eddie, desde la puerta
-Ven aqui Edd, seguro que se te pasa enseguida- Le dije.
Él se acerco a la cama, lo arrope y durmió conmigo. No pude pegar ojo. Edd no paraba de moverse y gritar. Lo estaba pasando mal por todo lo sucedido, igual que yo. Además estaba sudando y tenía una temperatura corporal demasiado alta. Edd estaba enfermo, necesitaba ir al médico.
-Stef, ¿puedo dormir yo también contigo? Esque no doy dormido- Me dijo Sof.
Así que dormimos los tres juntos en mi cama. Unidos. Como una familia. Saldremos adelante. Somos valientes y nos queremos. Sí arrimamos todos un poco el hombro lo conseguiremos.
-Stef, ¿crees que saldremos adelante?- Me pregunto Edd preocupado, mientras Sof se sentaba junto a el en la cama.
-Edd, saldremos adelante, lucharemos juntos, unidos como una familia- Respondí yo.
Ahora sí estaba segura, podía confiar en ellos, confiar en que me ayudarían. No estaba sola, estabamos unidos, luchando juntos, como una familia. Ahora sí estaba segura. Saldríamos adelante.
Y
allí estaba yo, en medio de todos esos gritos que no cesaban. No podía creer lo
que estaba viendo. No daba crédito a todo lo que estaba pasando.
Comencé a pellizcarme deseando que
todo fuera un sueño, que no estuviera pasando nada. Que no se estuvieran llevando
a mamá, que ese camión lleno de gente no estuviera zarpando hacia el Capitolio.
Pero por más que deseaba que todo fuera un sueño, no lo era. Se estaban llevando
a mamá y yo no podía hacer nada para impedirlo. Nadie podía.
El Distrito estaba sumido en el caos.
Las mujeres corrían a esconderse en sus casas con sus hijos. Los hombres
intentaban derribar a los agentes de la paz. Y los niños lloraban
desesperadamente. Todo era caótico, agentes de la paz disparando a todo aquel
que intentaba acercarse al camión, decenas de heridos tirados por las calles,
niños sin saber a donde ir. Todos los ciudadanos del Distrito intentamos
detener ese camión, pero por más que lo intentamos, no lo conseguimos.
Todo empezó a dar vueltas a mí
alrededor, todas esas trágicas escenas llenas de llantos y gente intentando
derribar a los agentes de la paz comenzaron a dar vueltas. Y de pronto todo
desapareció.
Todo se volvió negro. Luego empezó a
surgir una extraña luz blanca, hasta que el lugar se transformó en un campo de
margaritas. Y allí, a lo lejos, estaba papá. Corrí a abrazarle. Notar sus
fuertes brazos sujetándome me hacía sentir segura, me producía tranquilidad.
Era una pradera que se encontraba detrás de la valla del distrito. A lo lejos
había un gran lago lleno de patos. Papá me llevo hasta él y me dio un trozo de
pan. Luego, como solía hacer cuando era pequeña, le di de comer a los patos.
Era una hermosa sensación. Hacía tiempo que no me sentía tan bien, tan libre.
Estaba con papá, papá había vuelto y con él había traído mi libertad. Todo era
tan bonito. Pero de pronto, todo se desvaneció.
-¿Stef? ¿Steffi? ¿Stephanie?- Me
susurraba Sophie, mi hermana.
-¿Sof?- Contesté. Me encontraba tirada
en el suelo de la plaza. Tanta tensión había hecho que me desmayara.
-Stef, ¡Se han llevado a mamá! ¡Se la
han llevado!-Gritaba mi hermana. Tenía la cara llena de lágrimas. Estaba
destrozada.
-Sof, tranquila- Le decía, intentando
calmarla.
Aunque la verdad es que yo tampoco
estaba tranquila. Estaba destrozada. Se acababan de llevar a mamá, como habían
hecho con papá. Y yo no pude impedir que sucediera. Fui una cobarde. En vez de
luchar por el Distrito, me quede quieta, en estado de Shock. Pero ahora ya no
había tiempo para lamentarse, tenía que ser fuerte. No podía permitirme el lujo
de llorar y lamentarme. Tenía que ser fuerte. Por papá, por Mamá, por Sof.





